En la cuenca de Linares, donde los sedimentos fluviales del río Achibueno alternan con estratos de cenizas volcánicas, la conductividad hidráulica del subsuelo dista de ser uniforme. Hemos visto que un mismo perfil puede comportarse como un acuífero somero en la terraza oriental y como un acuitardo casi impermeable hacia el poniente. Por eso la determinación de la permeabilidad en campo con ensayos Lefranc y Lugeon no es un trámite: es la diferencia entre un drenaje que funciona y una excavación que se inunda en invierno. Para proyectos en el radio urbano de Linares, donde la napa oscila entre 4 y 18 metros según el sector, la medición in situ evita extrapolaciones riesgosas desde ensayos de laboratorio con muestras alteradas. Antes de definir el sistema de achique, conviene integrar estos datos con un ensayo CPT si se requiere un perfil continuo de resistencia en suelos blandos, o con calicatas para correlacionar la estratigrafía visible.
Un Lugeon en roca fracturada revela el verdadero camino del agua subterránea que ninguna muestra de testigo puede mostrar.
Factores del sitio
Los suelos del sector sur de Linares, hacia la salida a Parral, presentan arcillas limosas de plasticidad media que en laboratorio arrojan permeabilidades bajísimas, del orden de 10⁻⁸ m/s. Sin embargo, al ejecutar un Lefranc in situ en la misma unidad, los valores trepan a 10⁻⁶ m/s por la presencia de fisuras y microcanales de raíces que el remoldeo de la muestra destruye. Al norte, cruzando la línea férrea, las terrazas arenosas muestran el fenómeno inverso: bolsones de limo que reducen drásticamente la permeabilidad masiva esperada. Diseñar un sistema de drenaje con el dato de laboratorio sin la verificación de campo puede llevar a subestimar el caudal de infiltración en más del 40%. El riesgo se agrava en obras hidráulicas, como los canales de la red Linares, donde una diferencia de 0.5 metros en la cota de la napa durante el riego estival cambia las presiones de poros bajo una losa de fondo. La combinación de ensayos Lefranc con un estudio de estabilidad de taludes se vuelve mandatoria si la excavación supera los 4 metros y el nivel freático está a menos de 2.
Preguntas más comunes
¿Cuál es el costo de un ensayo de permeabilidad Lefranc o Lugeon en Linares?
El precio varía según la profundidad del tramo a ensayar, la cantidad de puntos y la accesibilidad del terreno. En Linares, un ensayo Lefranc o Lugeon individual suele manejarse en un rango de $282.000 a $510.000 pesos chilenos, considerando el equipo de obturadores, el sensor de presión y el informe técnico interpretativo. Si se requieren múltiples tramos en un mismo sondeo, el costo marginal por ensayo adicional se reduce.
¿En qué tipo de suelo de la zona de Linares es más crítico realizar un ensayo Lefranc?
En los limos arenosos y las arcillas fisuradas que aparecen en las terrazas fluviales del río Achibueno. En estos depósitos, la permeabilidad de campo puede ser hasta 100 veces mayor que la medida en laboratorio sobre muestra remoldeada, debido a la macroporosidad y a los canales de raíces que solo se detectan con el ensayo in situ.
¿Qué diferencia hay entre un ensayo Lugeon y un Lefranc?
El ensayo Lefranc está diseñado para suelos y roca muy meteorizada, donde se mide el flujo de agua bajo carga hidráulica baja, generalmente por gravedad. El ensayo Lugeon se aplica exclusivamente en roca competente fracturada; se inyecta agua a presión en tramos aislados con packer para evaluar la permeabilidad del sistema de diaclasas y fisuras. En Linares, usamos Lefranc en los sedimentos del valle y Lugeon cuando aparecen los granitoides fracturados hacia la cordillera.
¿Cuánto tiempo toma ejecutar un ensayo de permeabilidad en campo?
Un ensayo Lefranc a carga variable puede completarse en 30 a 60 minutos por tramo, dependiendo de la velocidad de disipación. El Lugeon requiere entre 60 y 90 minutos por tramo, ya que se ejecutan cinco ciclos de presión con estabilización de caudal. A esto se suma el tiempo de instalación del obturador dentro del sondeo, que es de unos 15 a 20 minutos adicionales.